Repercusión de los elogios a los niños
Desde el año 2000, se han publicado diversos estudios y experimentos sobre el efecto negativo de los elogios y alabanzas en los niños. Un experimento desafió a más de 400 niños a resolver una serie de rompecabezas relativamente fáciles. Cuando finalizaban las pruebas, eran elogiados por su inteligencia, mientras que otros por su esfuerzo. En la segunda ronda (mucho más complicada) los alumnos podían elegir entre un nuevo desafío parecido o diferente al anterior. La mayoría de los niños elogiados como “inteligentes” eligieron un desafío similar. En cambio, la mayoría de los que fueron elogiados por su “esfuerzo” prefirieron hacer algo diferente. De ello se deduce que es más beneficioso elogiar el proceso de lo que hace el niño en vez de elogiar a la persona. Los niños esperan la aprobación de sus padres, es así, están “programados” para ello. Por ejemplo, si a un niño de 3 años lo felicitamos y reforzamos por haberse atado correctamente los zapatos, es probable que al día ...