La cruda y dura realidad de las enfermedades mentales
'Jelous'. Este es un tema muy delicado del que yo pensé que jamás me atrevería a dar el paso de tratar públicamente aquí en mi blog. Pero es un tema vital que conozco bien de cerca; la salud mental. No podemos, o mejor dicho no debemos, ser ajenos a él. Sirva esta entrada para recordar que todos podemos caer en problemas de salud mental y/o tener gente cercana (familia o amigos) que sufran de ello. Pero sobre todo, deseo que sirva para recordar que recibir terapia o tratamiento psicológico o psiquiátrico cuando se necesita, no te convierte en ser una persona débil ni loca. La salud mental es tan importante o incluso más que la salud 'física' y los gobiernos nacionales y autonómicos deberían velar siempre porque la sanidad pública asegure y facilite estos tratamientos, contratando todo el personal que sea necesario.
Trastornos graves y crónicos, como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, la demencia (entre las cuales, posiblemente el Alzheimer es la mas conocida). Y también otros trastornos igualmente serios y preocupantes como la depresión, el autismo.... . Es realmente duro de afrontar, en primer plano para las personas que los padecen pero también para sus allegados; familiares y amigos.
En el caso de la esquizofrenia... hablamos de un trastorno que afecta actualmente al 1% de la población mundial. Esquizofrenia es una palabra de etimología griega que significa "mente dividida". En efecto, sus afectados pierden la capacidad de saber distinguir entre lo que es real y lo que es fantasía.
Según he leído en alguna ocasión, en contra de lo que se suele creer, son los enfermos esquizofrénicos los que sufren o tienen más papeletas de recibir violencia física, que de ejercerla. Aunque obviamente, los enfermos que no estén diagnosticados y recibiendo un tratamiento farmacológico y psiquiátrico adecuados, sí pueden causar agresiones físicas y/o verbales.
La esquizofrenia suele presentar síntomas que la psicología ha clasificado en 3 categorías:
- Síntomas positivos: desorganización del pensamiento, alucinaciones y delirios.
- Síntomas negativos: Aislamiento social, apatía, abulia, ausencia de expresiones faciales...
- Síntomas cognitivos: Problemas de atención y concentración, memoria y pensamiento crítico.
Hay varios tipos de esquizofrenia siendo la más habitual, la esquizofrenia paranoide. Como su propio nombre sugiere, paranoide, se caracteriza por alucinaciones, paranoya, delirios que generan una interpretación equivocada y alejada de la realidad, tal vez no siempre, pero con altísima frecuencia.
Pensamientos que conducen a miedos a profunda tristeza, algo que puede darse motivado tanto por los pensamientos "equivocados" (que ellos solo pueden percibir como sensatos y correctos), como tambien en los ocasionales 'momentos lúcidos'. Lo más difícil es saber que no hay una cura. Tan solo evaluación continua psiquiatrica, farmacologia con tratamientos que además suelen ir variando.... y tratando de controlar las "crisis" episodicas de la enfermedad. Una enfermedad que daña seriamente la vida de la persona y también suele afectar a sus allegados.
Respecto a qué puede desencadenar la esquizofrenia, se ha debatido durante años multiples hipótesis. Algunas informaciones recientes aparentemente válidas señalan que el origen de la esquizofrenia podría venir por procesos genéticos antes del nacimiento, es decir, durante el proceso de gestación, lo cual descartaría los factores ambientales. Se especulaba bastante en el pasado sobre si el consumo de drogas y especialmente de marihuana podían 'despertar' a la esquizofrenia o si es esta en sí la que predispone al consumo.
Esta enfermedad grave suele tener un vinculo fuerte con otro trastorno del ánimo; la famosa depresión. Muchos esquizofrénicos tienden a la depresión, pero la depresión de por sí no es exclusiva de la esquizofrenia, como bien es sabido. Si llega al nivel intenso y no se le pone remedio, suele desembocar incluso en deseo y posible tentativa de acabar con la propia existencia (suicidio). En los últimos años, tanto las depresiones como los suicidios a consecuencia de estas, han aumentado exponencialmente, datos que suenan alarmantes. En la gran mayoría de los casos, quienes se suicidan no lo hacen porque quieran realmente dejar de vivir, sino porque quieren huir del sufrimiento extremo que sienten.
En las depresiones influye sobremanera el dialogo interno y los pensamientos que tiene una persona, especialmente sobre su autoconcepto y sobre como afrontar la vida. Si alguien comienza cada vez más a decirse o a creerse frases pesimistas tipo: mi vida no merece la pena, yo no valgo para nada, nunca le gustaré a nadie ni tendré amigos, el futuro siempre será sombrío, etc, esa mentalidad distorsionada, dañina y destructiva, hace mella y fomenta la depresión. Por tanto, resulta esencial cambiar esas ideas por otras más optimistas tipo: no soy perfecto y no es mi obligación tener que serlo, tengo defectos y virtudes, me acepto y valoro con ellos y si los demás me rechazan, no les necesito. La vida tiene dificultades pero también momentos, experiencias y lugares hermosos que merezco vivir y nunca dejar de darles valor... .
Así pues, si conocen a personas con enfermedades mentales y/o con depresión, intenten ayudarlas en vez de culpabilizarlas, hacerles reproches y similares. Escuchenlas sin juzgarlas y obviamente traten de ayudarlas de la mejor manera posible. Y sobre todo, creo yo, difundir la idea de que no debemos estigmatizar a las personas que padecen una enfermedad mental ni hacerles sentir mal o culpables por padecerla.
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