El tribunal del Santo Oficio (Inquisición) en 15 minutos
Los inquisidores, nombrados directamente por el Papa, gozaban de la misma autoridad para juzgar a cualquier ciudadano, incluidos príncipes y nobles. Contaban con una especie de consejo, formado por clérigos y laicos, para que les ayudaran a dictar un veredicto. Les estaba permitido encarcelar testigos sobre los que recayera la sospecha de que estaban mintiendo. En 1252, el Papa Inocencio IV autorizó la práctica de la tortura para extraer la confesión de los sospechosos. Hasta entonces, este procedimiento había sido ajeno a la tradición canónica.
Síntesis de solo 15 minutos en el vídeo
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