La Edad Media

History Channel (Canal Historia) emitió un documental estructurado en seis partes que comprime la Edad Media. Como toma de contacto, está bastante bien y lo comparto con gusto con vosotros en esta entrada. Si bien, para profundizar mejor en este período tan largo de la historia, está claro que es conveniente recurrir a más fuentes y leer libros de autores versados en historia.

1.- Fe, ciencia y magia

La fe y la religión institucional, la magia y la ciencia, la creación de las universidades y el desarrollo de nuevos conocimientos son algunas de las cuestiones más importantes de la Edad Media. En aquella época, la mayoría de los aspectos de la vida estaban inevitablemente unidos a la religión. Al mismo tiempo, mientras la Iglesia se consolidaba como la entidad institucional y civil de la época, en las áreas rurales todavía se llevaban a cabo rituales paganos y se practicaba la magia, que se consideraba una fuente válida de conocimiento intelectual. A partir del siglo XII se crean las universidades, como la de Bolonia y Padua, que se convierten en una nueva forma de desarrollar y extender el conocimiento.


 2.- Ciudades, mercaderes y artesanos

Durante los siglos de las invasiones bárbaras se produjo la destrucción de las ciudades romanas y comenzó un periodo de declive. Hay que esperar hasta los siglos IX y XI para que la ciudad vuelva a contar con un sistema económico y administrativo central. El dinero empieza a circular en la ciudad y es en ella donde emerge la figura del mercader. La ciudad, llena de plazas, calles bulliciosas, artesanos, órdenes fraternales y tabernas, es un lugar caótico y alegre. La muralla es el símbolo de la ciudad: un elemento indispensable para su defensa, así como un símbolo físico de su identidad colectiva. En los siglos siguientes, la ciudad es esencial para el desarrollo de la cultura, ya que es aquí donde florecen las universidades.


 
3.- Pueblos, ritos y tradiciones

La familia campesina se caracteriza por su particular modo de vida. La presencia de monasterios ayuda al establecimiento de la religión cristiana en las zonas rurales aunque persisten las prácticas paganas. La vida diaria es muy dura: se producen hambrunas con frecuencia, así como terribles epidemias. Es muy difícil controlar el entorno con tan sólo las manos y unos pocos habitantes. Sin embargo, a partir del siglo XI, grandes extensiones de tierras pantanosas son transformadas en tierra cultivable, lo que ayuda al aumento de la población.


 
4.- Amor cortés, caballeros y torneos

La sociedad medieval es fragmentada y violenta, está dominada por la figura del caballero, el cual dedica gran parte de su tiempo al entrenamiento militar y a la guerra. Se trata también de una figura simbólica, un punto de referencia ético para toda la sociedad. Junto a esta figura, que encarna la fortaleza, el valor y la lealtad masculina, se desarrolla otra, la de la mujer sublime, noble y etérea, casi inalcanzable, objeto de veneración. Es la figura de una mujer pura, por la que el caballero está dispuesto a enfrentarse a todo tipo de peligros y desafíos. Junto a este ideal caballeresco, Europa desarrolla su propia idea de caballería religiosa, organizada en órdenes militares, cuyos miembros son, al mismo tiempo, soldados y hombres de fe.

 


 

5.- Castillos, asedios y conflictos

Con la caída gradual de la dinastía carolingia, empiezan a aparecer miles de castillos. Son la prueba de un nuevo orden, que se articula en torno a pequeños centros de poder, que dentro de una red impenetrable controlan toda la tierra. Rápidamente, los castillos no sólo desarrollan una función militar, sino también una función simbólica de la vida práctica. En calidad de representaciones permanentes de poder, los castillos constituyen los centros en los que se desarrolla una vida intensa y organizada. Son auténticos microcosmos humanos, poblados por todo tipo de gentes nobles, soldados, siervos, o artesanos- cuyo trabajo refleja la vida tanto civil como militar.


 
 6.- Pensamiento, cultura y temor

La época medieval está dominada por el papel central que desempeña la religión cristiana. La estructura eclesiástica organiza también las vidas en la sociedad, vigilando la vida civil y el trabajo. La Iglesia legitima la organización secular del poder carolingio, gracias al hecho de que es la única representante de Dios en la Tierra. Sin embargo, a pesar de este férreo control, la época medieval no es un periodo de inmovilidad social y política, sino una era donde se fraguan las ideas e innovaciones que más tarde madurarán en la Edad Moderna. En el último siglo de la Edad Media, se produce un cambio de perspectiva que coloca al hombre en el centro de la creación, al tiempo que afirma su independencia y, de este modo, lo libera cada vez más del control que ejerce la Iglesia.


 

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