Mitos de salud (confirmados o desmentidos)

1. “Sécate bien el pelo antes de irte a la cama o vas a pillar un catarro”.

Falso. “Aunque desde luego no es agradable hacerlo, este hecho solo contribuirá, como otros factores ambientales y el propio estado del sistema inmunológico, a que se manifiesten con más facilidad virus de los que ya somos portadores”, explica la doctora Rodríguez. Se trata de un factor que puede contribuir, junto con otros, a disminuir las barreras frente a las infecciones, pero el hecho de irse a la cama con el pelo mojado por sí solo no produce catarros. Tampoco caminar descalzo.

2. “Espera al menos 2 horas para bañarte después de comer porque de lo contrario te puede dar un corte de digestión”

Falso. En primer lugar el corte de digestión no existe como tal. “Lo que sucede en realidad es un shock periférico por dificultades en la vasculación y estas personas que lo sufren mueren ahogados por inmersión no por problemas en la digestión” – explica el doctor Gonzalo Guerra. Por tanto, el culpable de este tipo de muertes es el fuerte impacto con el agua fría cuando te metes de forma muy rápida y brusca, y no el haber comido recientemente como siempre nos han dicho. El proceso de digestión puede llegar a durar hasta cuatro horas, por lo que a pesar de meterte en el agua, el proceso sigue su curso desmontando así la teoría de que tienes que esperar mínimo dos horas después de comer para poder bañarte. «El problema viene cuando entras bruscamente al agua. Si entras despacio tu mismo te das cuenta que te esta pasando algo y puedes reaccionar y salir del agua», añade el doctor.

3. “Es conveniente abrigarse después de haceejercicio”.

Verdadero. Eso sí, mejor esperar un poco, sobre todo si es después del ejercicio. Lo explica el doctor Robledo: “La sudoración es un proceso necesario durante el cual se reduce el calor del cuerpo. Una vez termina la actividad física, es cuando cambia la producción de calor y hay que taparse. Pero siempre cuando el sudor se haya secado, para minimizar la pérdida de calor”.

4. “No te masturbes porque te pueden salir granos o incluso quedarte ciego”.

Falso. Obviamente esta es una chorrada como un templo que sobre todo se les decía a los adolescentes en tiempos antiguos por culpa del peso de la moral católica y su empeño antinatural por la represión sexual, castidad, etc. Todo lo contrario, los expertos de la salud recomiendan la masturbación y el sexo seguro por sus beneficios en salud.

5. “Es bueno limpiarse los oídos con bastoncillos de algodón”

Falso. Es perjudicial. Hay quien piensa que el uso de bastoncillos es de alguna forma adictivo. En primer lugar por el increíble número de terminaciones nerviosas que hay en el oído y las sensaciones que produce. En segundo lugar, su uso crea un circulo vicioso. Al retirar la cera, el cuerpo produce más debido a la irritación que el algodón produce y esto hace que el usuario aumente su uso y frecuencia. ¿Por qué apenas se advertía antiguamente de las graves consecuencias de salud? Unos 208,4 millones de dólares tienen la culpa. Este fue el beneficio que los fabricantes de bastoncillos tuvieron en 2014, solo en Estados Unidos.

Dennis Fitzgerald, otorrinolaringólogo en Washington advierte:

“La gente cree que limpiarse los oídos es algo normal, que el cerumen es sucio, desagradable e innecesario, pero no es cierto. Funciona como mecanismo de protección, como las lágrimas para los ojos. La cera limpia y protege la finísima piel del canal auditivo de suciedad, grietas, irritación e infecciones. Solo debe limpiarse el exceso que sale al exterior, como nos limpiamos una lágrima que cae por nuestra mejilla o las legañas. Nadie se mente un bastoncillo de algodón en un ojo”.

6. “Si te tragas un chicle, puede quedarse pegado en el estómago y hay que ir a urgencias”.

Falso. La angustia terrible que habremos pasado en la infancia pensando en el dichoso chicle que accidentalmente habíamos tragado. No había motivo. “Para eso tenemos los jugos gástricos, que absorben una parte”. ¿El resto? Tendrá el mismo cruel destino que la fibra que contienen los alimentos: “Pasar a formar parte del bolo fecal para ser expulsado”, detalla la doctora Rodríguez.

7. “No tomes refrescos muy fríos porque te provocará anginas”.

Falso. Las bebidas calientes te ayudarán a aliviar el dolor de garganta y la tos. Además, si preparamos la infusión con determinadas plantas o productos, con propiedades beneficiosas para combatir la tos, el enrojecimiento o la inflamación, estás resultaran doblemente efectivas. Pero cuando se cursa dolor de garganta con inflamación, generalmente en las amígdalas, también conocidas como anginas las bebidas frías y el hielo te pueden ayudar a rebajar esta inflamación.

8. “Te vas a quedar sordo si escuchas la música tan alta siempre”.

Falso. Es una media verdad ya que no es algo específico de la música sino de la exposición durante toda la vida a ruido y los sonidos que superan los 85 dB. Motocicletas, obras y más obras, conciertos, gente chillona….. . Cuando se trata de algo puntual, el oído recupera paulatinamente sus capacidades, subrayan los especialistas. De hecho ese pitido y “sordera” que sentimos en los oídos tras un concierto es un “mecanismo de protección”. Sin embargo, cuando el tiempo de exposición y la intensidad superan ciertos límites esa pérdida auditiva puede convertirse en algo patológico. Es por ello que los otorrinolaringólogos recomiendan a aquellos trabajadores que por su labor se someten a niveles continuos de ruido, se protejan por ejemplo con cascos. Respecto a escuchar música, el uso de auriculares no es negativo por sí mismo. Depende del número de horas de uso y sobre todo de la intensidad. La sordera no depende sólo de la edad, sino también de factores genéticos, de la alimentación, del uso de medicamentos y, sobre todo, de la exposición a los ruidos durante toda nuestra vida.

9. “Si te muerdes las uñas, se deforman”.

Verdadero. En este caso, el mito era cierto por parte de nuestras abuelas y madres. Lo indica la doctora Rodríguez: “Se ejerce una acción mecánica repetida que acabará provocando lesiones en el lecho ungueal [tejido bajo la uña]. Esto se puede ver agravado por infecciones en la zona circundante”. Las manicuristas saben reconocer a la perfección unas uñas que han sido mordidas durante años y, en ocasiones, lo tienen muy difícil para trabajar sobre ellas.

10. “Si no bebes leche, no vas a crecer”.

Falso. “La leche no es la única fuente de calcio y si se sustituye por otros alimentos ricos en este mineral se podría hasta prescindir de ella” señala Rodríguez. En el top ten se encuentran las almendras, el tofu, las semillas de sésamo, las espinacas, la cebolla, las acelgas, el brócoli, todas las legumbres, las nueces… .

11. “Cierra bien la boca que hace viento”.

Verdadero. Las madres vuelven a acertar. “La boca abierta, en la calle, permite la entrada del viento, reseca nuestras mucosas, disminuyendo las defensas, y facilita la entrada de posibles virus, aumentando el riesgo de una afección de garganta” señala Rodríguez. El doctor Robledo insiste en la conveniencia de llevar bufanda en invierno: “Siempre hay que adaptar el cuerpo al entorno y taparse la boca puede impedir la entrada de gérmenes”.

12. “Si te frotas tanto los ojos, se te caerán las pestañas”.

Verdadero. Lamentablemente, cierto. Y va para todos. “El tejido donde se insertan las pestañas es muy fino y frágil y, además de provocar caída por el propio movimiento brusco de la frotación, también producirá inflamación y posteriormente descamación de la zona, facilitando aún más la caída”, aclara la doctora. Hay que intentar ser conscientes de las consecuencias de este habitual gesto y evitarlo en la medida de lo posible.

13. “Si te pica o escuece, es porque se está curando”.

Verdadero. “Se cree que una herida pica porque a la zona acuden células sanguíneas que liberan histamina (una sustancia química y natural que el cuerpo expulsa para ayudar a activar las células que se encargan de cerrar las heridas y crear nuevos tejidos)”. Y este efecto es sinónimo de que se está produciendo la reacción fisiológica de curación.

14. “Bébete el zumo recién exprimido para que no pierda las vitaminas”.

Falso. El doctor Moisés Robledo insiste en que los alimentos no pierden sus propiedades. Y nos remite al artículo Recomendaciones de manipulación doméstica de frutas y hortalizas para preservar su valor nutritivo, de Revista Española de Nutrición Humana y Dietética, donde los autores subrayan: “Existe la falsa creencia de que la vitamina C del zumo de naranja casero es poco estable, cuando solo condiciones extremas (ejemplo: calentarlo a 120 ºC) disminuyen de forma considerable dicha vitamina, que se conserva perfectamente en el zumo hasta 12 horas después, aunque el sabor puede volverse mas amargo”. Definitivamente no hace falta beberlo con tanta rapidez.

15. “Ponte erguido o te saldrá chepa”.

Verdadero. El mensaje es algo exagerado. “No hay consecuencias tan graves como lo que conocemos por chepa. Pero es indudable que llevar habitualmente una actitud postural de hombros caídos si dará lugar a un aumento de la curvatura superior de la espalda, llamada cifosis”, indica Marta Rodríguez.

16. “Si estás viendo la tele encendida a poca distancia de ella te vas a quedar ciego”.

Falso. Los padres se equivocan al infundir ese miedo a sus hijos. No produce en absoluto lesión de retina. Los ojos son una especie de cámara fotográfica y necesitan enfocar. No obstante podría ser indicativo de un problema a tratar como la miopía. Los niños llevan con mayor facilidad del proceso de acomodación visual que los adultos, a los que la cercanía sí puede causar dolor de cabeza y fatiga ocular”.

17. “La vitamina C y abrigarse mucho previene y cura los catarros”.

Falso. La vitamina C no previene al 100% ni cura pero si que fortalece el sistema inmunológico lo cual sin duda es beneficioso para defenderse de los virus que son los que nos pueden enfermar cuando nuestro sistema inmunológico flaquea.

18. “No pongas los ojos bizcos, que te puede dar un aire y quedarte así para siempre”.

Falso. Solo es una postura ocular desagradable. Y no es de extrañar que se ponga el grito en el cielo ante la visión de un niño bizqueando voluntariamente. Pero es falso que tenga efectos secundarios. “Durante el bizqueo, solo se ejercita un músculo (el de abducción), que posteriormente se moverá con mayor facilidad, incluso de forma inconsciente”, manifiesta Marta Rodríguez.

19. “Come muchas espinacas porque son una gran fuente de hierro y te pondrán como a Popeye”.

Falso. Este mito proviene de un error matemático que tuvo un científico que puso 32 mg de hierro cuando en realidad es 3’2, una cantidad no alta aunque buena. La espinaca por sí misma, no te da más energía o hierro que cualquier otra verdura. Conviene tomarlas porque son fuente de nutrientes (especialmente de vitaminas), pero no va a hacer que tengas más músculos o que sean enormes. Y es que Popeye era un dibujo animado influido por aquel error del cientifico; no lo olvidéis.

20. “La vaselina está indicada para reparar los labios”.

Falso. El frío del invierno pasa factura a muchas partes del cuerpo, entre las cuales están los labios. Se nos agrietan, duelen, es antiestético y bastante desagradable, por lo que optamos por echarnos continuamente vaselina o bálsamo específico. Evidentemente, es muy necesario pero hay que tener cuidado. Puede que muchas veces te hayas preguntado por qué no te cura del todo, o simplemente por qué solamente te duran bien los labios un par de horas, y te sigas echando y echando más y más. No es que seas adicto a la vaselina, como mucha gente cree, sino que el petróleo que contiene entre sus ingredientes impide que se te reparen las heridas.

La vaselina común que se vende en muchos supermercados contiene muchos derivados del petróleo comunes como la parafina o el aceite mineral que provocan que no hidraten nada, a pesar de que lo parezca, además de un envejecimiento de la piel mucho más prematuro.

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