Debatiendo acerca del feminismo
Saludos y bienvenidos a una nueva entrada de mi blog. Mañana es día 8 de marzo y se festeja el día del feminismo (justo 3 días antes de mi cumpleaños). Por tanto es buen momento ya para disertar sobre feminismo intentando por mi parte transmitir una visión doble: intentar ser objetivo primeramente pero sin dejar de lado mi percepción personal. En fin, es un tema que daría para enrollarse cual persiana, intentaré por tanto sintetizar un poco. De partida habría que preguntarse qué es el feminismo como concepto, por qué se utiliza este término, si es acertado y/o indispensable o si no.
El feminismo surge a nivel histórico como una respuesta social de rebelión ante la injusticia. Concretamente por el trato discriminatorio, favorable a los hombres y perjudicial hacia las mujeres. Si uno repasa la historia, tiempos antiguos, comprobará como, salvo algunas excepciones, a la mayor parte de las mujeres no se les otorgaba el mismo crédito por sus avances, creaciones y descubrimientos que a los varones, así como tampoco contaban con las mismas oportunidades y derechos. Atendiendo a ese contexto específico del pasado es cuando adquiría sentido el feminismo; empezar a dar el merecido protagonismo a las féminas, para que se pudieran equiparar en derechos y oportunidades al género masculino.
En base a esas presiones o rebelión legítima y razonable, la figura de la mujer actual es muy distinta, en gran parte del planeta (que no en toda). A mi entender, desde los 2000 hasta hoy, la tarea de concienciación feminista, de presión y de propaganda o altavoz mediático es, aparentemente, bastante mayor de lo que históricamente ha sido en el pasado. Y ya sea por esta razón o no, la figura de la mujer actual (salvo en ciertos paises dominados por la religión) suele gozar de un estatus muy diferente al de antaño, se ha avanzado mucho en por fin comprender que ambos sexos merecen mismos derechos y mismo respeto.
Desde mi ignorante y tal vez equivocada opinión, el feminismo como casi todos los temas no es “ni todo blanco ni todo negro”, sino que tiene algunos planteamientos en los que muchos podemos estar de acuerdo y otros en los que no. Lo cierto es que es un asunto en el que por desgracia, la gente parece estar muy polarizada en dos bandos enemigos enfrentados. Y algo que me resulta anecdótico o llamativo es que en ocasiones se oyen testimonios de mujeres que desprecian el feminismo y hombres que lo apoyan completamente.
Aciertos (a mi juicio) del feminismo:
Algunas de sus reclamaciones principales. Que toda mujer sea reconocida por sus obras, talento y que tenga los mismos derechos que un hombre, también en el ámbito económico. Cobrar mismo salario y tener misma cantidad de horas trabajadas, es decir, que no haya discriminación en base a sexo. Por otra parte, el crear conciencia contra las violaciones, la utilización del lema inicial “no es no” (que posteriormente ha variado al "solo sí es sí"), y la concienciación por dejar de callar y señalar abiertamente a los maltratadores, maltratos que lamentablemente antaño las mujeres solían resignarse a acatar sin más.
Ahora por otra parte, voy a hablar también de aspectos que yo no entiendo y/o no comparto del aparente feminismo hegemónico actual.
Errores (a mi juicio) del feminismo:
– La sobreexplotación de este movimiento, especialmente en Europa. Lo digo porque ciertos partidos políticos y asociaciones utilizan el tema constantemente para su beneficio o sus intereses. Algunos a veces parecen que recurren al feminismo y a otros temas, a modo de “cortina de humo” para minimizar o tratar de eludir otros asuntos, escurrir el bulto como se dice coloquialmente.
– Discursos sesgados, tendenciosos, manipuladores.
Muchas feministas hablan de maltratos y acosos, inseguridad callejera, en definitiva de violencia o riesgo que sufren las mujeres, lo cual es real... pero eluden o minimizan a propósito que también muchísimos hombres los padecen. Además cuando se habla de violencia, se empecinan en la imposición y repetición de la etiqueta “violencia machista o de género”. Ponen el foco única o exclusivamente en ella, pero realmente la violencia y/o discriminación suele ser mucho más amplia... .
Hay 'bullying' escolar (también solo entre niñas), agresiones de cuidadoras a niños y/o ancianos, agresiones por racismo, por intento de imposición de ideas políticas, agresiones donde la motivación es simplemente robar dinero…. . En definitiva no siempre es por dominación machista, por más que quieran vendernos lo contrario. En cualquier caso lo que debería preocuparnos más, no es la etiqueta que pongamos a la violencia, sino condenarla y combatirla. Por si fuera poco, ahora han instaurado o puesto de moda el concepto “violencia vicaria”, como esa violencia en la que los niños de la pareja son utilizados para causar sufrimiento a la mujer, ya sea por asesinarlos, secuestrarlos, o sencillamente quedarse con su custodia en un caso de divorcio. Me parece muy discutible, ya que de nuevo parecen interpretar que únicamente sean los varones quienes la ejercen, pese a que también escuchamos casos de mujeres que causan dicha violencia.
– Feminismo reinventando (destrozando) el lenguaje con el pretexto del "lenguaje inclusivo"
En España, en la política ha habido varios ejemplos de lo que llamamos “patadas al diccionario". Errores groseros de ignorancia lingüística (errores e ignorancia de la que ninguno estamos exentos por otra parte). Frases de politicos como “portavoces y portavozas”, “miembros y miembras”, “soy vicepresidenta y no vicepresidente”…. sencillamente reflejan ignorancia de lenguaje. Además, con tal de no querer asumir su error, disculparse y rectificar, en lugar de ello, buscan todas las artimañas para no hacerlo. Analicemos.
Portavoza/s es un error manifiesto, puesto que no hay "vozo y voza". Algo similar es aplicable a palabras que acaban en vocal “e”, como estudiante, comediante, vicepresidente. No hay por qué decir "la comedianta", al igual que sonaría también ridículo que se nos forzase a decir "el atleto, astronauto, analisto, periodisto, humoristo, policío"... (bajo ese pretexto de trato de igualdad). Hay que comprender y aprender el lenguaje, rectificar aquellas palabras con acepciones polémicas, pero no tratar de utilizarlo para justificar una campaña desatinada cuyo auténtico objetivo o interés real, aparentemente, es el de ganarse a mujeres votantes adoctrinadas, por la vía rápida. Tambien es justo reconocer, que el feminismo no es el único que está 'destrozando' nuestra lengua española; por desgracia ya es mas frecuente escuchar anglicismos metidos con calzador, en lugar de utilizar nuestras propias palabras. Estoy harto de lo de 'ese tipo random' en vez de decir aleatorio. Y hay muchos ejemplos más. Pero eso ya es otro asunto.
– Trazar una linea correcta entre violación y consentimiento sexual.
En su momento, las mujeres y especialmente las que se dicen feministas pusieron de moda el eslogan del “no es no”, y parecía que el consenso era absoluto. Se asumió que aunque los varones tenemos un instinto sexual más primitivo y directo, no es válido imponerlo a una mujer sin su consentimiento sino que debe haber deseo mutuo, lo cual evidentemente es acertado. Ahora a raíz del aumento de los presuntos casos de violaciones de manada, el lema se modifica; le añaden al “no es no”, una polémica coletilla “y si no hay un sí (verbal explícito) también es no”. Se explicaría en base a que si se produce una situación repentina de superioridad numérica masculina, entendemos que esta ya de por si genera intimidación y miedo. Tanto, que la mujer no es capaz de decir que no, por miedo a ser golpeada, violada. En ese contexto muy concreto, sí parece bastante razonable.
Pero fuera de esa situación específica, la realidad es que el consentimiento es complejo, ya que instintivamente este no siempre se verbaliza. O incluso habra casos donde se verbalice el sí pero luego haya arrepentimiento.... Si acatamos para cualquier caso que “solo sí es sí” automáticamente borramos el posible consentimiento no verbal. Miradas prolongadas intensas, gestos con la lengua, etc, no serían ya de por si suficientemente indicativos de peso para que una persona tenga derecho a pensar que sí está recibiendo el permiso para el acto. Sin embargo, con esa cínicamente mal llamada 'ley de libertad sexual', su endurecimiento punitivo, etc, al final da la impresión de que cualquier denuncia que haga una mujer prevalecerá sobre la presunción de inocencia de un varón. Este, por precaución ante posible falsa denuncia, debería exigir y grabar a modo de prueba la firma de un contrato de consentimiento previo al acto. O bien demostrar que se ha pagado a la otra persona ya que si ella aceptó el dinero sería la única via tal vez de poder defenderse ante una posible denuncia falsa.
– Trazar otra línea equilibrada entre presunción de inocencia y el “yo si te creo, hermana”.
Hay quienes hablan de que ante una denuncia de maltrato, hay que creer siempre a la mujer y condenar de antemano al hombre. Al decir esto, se amparan en la supuesta estadística de que las denuncias falsas de las mujeres son muy escasas porcentualmente. Yo desconozco si las cifras que dan son reales o no, tampoco tengo razones para negarlas. Pero lo que pienso, es que si automáticamente acatamos la idea de "yo si te creo por el mero hecho de que eres mujer", esto podría traer consigo a medio y largo plazo un aumento de los chantajes/extorsiones y de las denuncias falsas de mujeres a hombres puesto que 'la justicia estará de mi lado si yo te denuncio'. Entiendo que es un tema muy delicado porque hay que elegir entre dos opciones. Si te posicionas con el famoso concepto 'presuncion de inocencia' y no retienes al presunto hombre maltratador, si finalmente resultara que este lo era, tendrás otra victima muerta más sobre tu conciencia. Pero si retienes o incluso condenas al hombre y resulta que este era inocente, le estás ocasionando un perjuicio y generando una falsa mala reputación a nivel social, con riesgos de linchamiento público y el sufrimiento que ello conlleva.
Mi conclusión final:
El feminismo tiene puntos positivos y validos como señalé al principio, pero otros muchos con los que discrepo. Según yo lo veo debemos asumir que la humanidad es imperfecta y que se trata de personas, personas que en ambos géneros pueden padecer situaciones discriminatorias, dañinas, etc y que lo más razonable es tomarlo pacíficamente pero al mismo tiempo enfrentando cada situación particular de posible discriminación cuando se le presente en su vida cotidiana.
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